El muro, 2011 ©(Pinhole)
De este lado del muro subyace la esperanza; del otro quizás. De este lado del muro vive alguien que despierta o duerme en un profundo sueño; del otro quizás…
Este muro es también un borde áspero de aspecto cóncavo que se dobla en su dolor y se manda a mudar todas las tardes a otro barrio más amable. Sus dibujos cambian como sus camaleónicas visceras y todo en él es espectáculo o tragedia. Nadie sabría caminar sobre su artista que corta las mañanas como rebanadas de mantequilla, es que ni los gatos se atreven, porque no irían a ninguna parte. Hoy amaneció nostálgico, desafiante, indiferente. El muro de los días, la piel en todo caso de una ciudad que se devora y se perdona…