Blue buildings ©, 2012
Ni la ciudad se atreve con ellos, ni la máscara nebulosa del aire puede esconder el aspecto de estos edificios. Lejos de mí mismo, apartado del vaho de las esquinas triangulares puedo ver -si quiero- unas líneas que dividen volúmenes y limitan luces…
Es la crudeza del barrio o la lentitud del asfalto. Donde las horas son espejos y los espejos rayaduras. Ni por un instante se adormece mi pensamiento. Escuchando a Counting Crows, volviendo a casa entre los tristes edificios de esta y otra urbe se me van las imágenes que solo recupera un sueño extraño…