Retrato de © 2012 (Diego Pujal-Pintor)
En efecto el retrato es un símil, la idea que da vueltas sobre si misma y el encuentro con el espiral sin fin. No se si esos segundos mágicos que le pedimos al tiempo o ese deseo secreto de ver en la luz otra imagen, sea a fin de cuentas, la esencia del problema. Esa trilogía Modelo-Cámara-Fotógrafo solamente se cierra con el olvido o la oscuridad que inevitablemente terminan con el retrato. Mientras suceda eso, en el tiempo de existencia, nos mira con insistencia la espectral figura desde una distancia sin espacio y a una altura imposible, como la de las estrellas que se fugan…