Niños buenos, Niños malos,© 2011
Prolija y limpia edad encaramada en un estante incierto de la vida. Recreando una ventolera de ideas, vienen a mí esos percances escolares y esas reglas de madera apoyadas en la nada. Creo incierto el momento de la duda, no hay olfatos certeros ni tizas permanentes. Todo se ha ido al carajo y el carajo es el borde de esa o aquella esquina tras la que no hay otras directrices, otras señoritas, otros marzos.
Los niños buenos salen a la calle y los niños malos son la calle; figuras recortadas de un álbum de hojalata y óxido. Perenne pose, zapato en actitud de espera. La foto es la foto. Símbolo demodé , artículo en desuso, prótesis del olvido.