Camino de Santiago, ©2011
La pertenencia es un juguete que alimenta el espíritu de los cansados. Un signo valiente se cruza en el camino en tanto que esa cartografía no responde a su voluntad. Agua para el cansancio y una pena extraña de ser, llegar, partir y abrazar sendas. Y los materiales, las cosas, los pasos no dados…
El camino de Santiago se ha fugado por los papeles de quienes encuentran un destino esquivo. Sus pies deben obedecer la innata creencia en el sacrificio; porque nada que el horizonte engulla brilla con su propia luz. Eso parece..