Patricio Reig Photo blog

A sombra © 2011
Merece la pena visitar la cadencia de una tarde para percibir su tenue transparencia.
A sombra o a luz, da igual porque te encuentro. Disfraz de celuloide, amago de presencia, voz definitiva. Suspendido tu rostro en un trampolín sin cielo puedo verte desaparecer como otros días; y ya no hace falta que me convoques, porque soy solo un recorte, una silueta eterna.

A sombra © 2011

Merece la pena visitar la cadencia de una tarde para percibir su tenue transparencia.

A sombra o a luz, da igual porque te encuentro. Disfraz de celuloide, amago de presencia, voz definitiva. Suspendido tu rostro en un trampolín sin cielo puedo verte desaparecer como otros días; y ya no hace falta que me convoques, porque soy solo un recorte, una silueta eterna.

Angel caido© 2012
Desde este lugar del cielo no hay ángulo ni distancia. Has sucumbido en un valle plano en vertiginoso descenso. No vuelan los ángeles caídos. Mas allá de las nuves, en donde van a morir los pájaros vencidos volveré a verte Albert Ball.

Angel caido© 2012

Desde este lugar del cielo no hay ángulo ni distancia. Has sucumbido en un valle plano en vertiginoso descenso. No vuelan los ángeles caídos. Mas allá de las nuves, en donde van a morir los pájaros vencidos volveré a verte Albert Ball.

Azar y encuentro© 2012 ( Estenopeica de spaguetti sobre tapete negro. 1h exp.)

Azar es por definición una palabra relativa. Ni la sustancia que dejan los encuentros casuales, ni los caminos que se cruzan porque sí. Todo aquello que nos sucede y aquello que aún está por venir se termina convirtiendo de alguna forma en un concepto metafísico y hasta meta-irónico. ¿Puede ser? 

Retrato de © 2012 (Diego Pujal-Pintor)
En efecto el retrato es un símil, la idea que da vueltas sobre si misma y el encuentro con el espiral sin fin. No se si esos segundos mágicos que le pedimos al tiempo o ese deseo secreto de ver en la luz otra imagen, sea a fin de cuentas, la esencia del problema. Esa trilogía Modelo-Cámara-Fotógrafo solamente se cierra con el olvido o la oscuridad que inevitablemente terminan con el retrato. Mientras suceda eso, en el tiempo de  existencia, nos mira con insistencia la espectral figura desde una distancia sin espacio y a una altura imposible, como la de las estrellas que se fugan…

Retrato de © 2012 (Diego Pujal-Pintor)

En efecto el retrato es un símil, la idea que da vueltas sobre si misma y el encuentro con el espiral sin fin. No se si esos segundos mágicos que le pedimos al tiempo o ese deseo secreto de ver en la luz otra imagen, sea a fin de cuentas, la esencia del problema. Esa trilogía Modelo-Cámara-Fotógrafo solamente se cierra con el olvido o la oscuridad que inevitablemente terminan con el retrato. Mientras suceda eso, en el tiempo de  existencia, nos mira con insistencia la espectral figura desde una distancia sin espacio y a una altura imposible, como la de las estrellas que se fugan…

Perecedero © 2012 (Pinhole) 22’.30”
Dura lo que dura un día, luego sucumbe. Amago de lustre, artificio de belleza que traduce sombras en luces, piedras en esponjas. Perece la rígida disposición hacia la vida, perece la actitud desafiante de la raíz o de la rama en flor, perece la promesa y el cántaro de cristalinas aguas…

Perecedero © 2012 (Pinhole) 22’.30”

Dura lo que dura un día, luego sucumbe. Amago de lustre, artificio de belleza que traduce sombras en luces, piedras en esponjas. Perece la rígida disposición hacia la vida, perece la actitud desafiante de la raíz o de la rama en flor, perece la promesa y el cántaro de cristalinas aguas…

La caja de fotos© 2012 (Fotografía estenopeica) Exp. 1h,23”
Mucho me temo (si me temo) que en esta caja voy a encontrarte; también hoy se funden risas y quejas, llantos y suspiros en esta hora de fotos. No es que no lo sepa, es que lo adivino. Como un espejo complaciente se multiplican los retratos en la oscuridad y voy hallándote en los aromas que se pegan en el papel y el alcanfor. Y es todo tan ausente como una mañana de invierno en una cueva, todo tan lejano como un adiós quieto en el el friso de pañuelos y de barcos.
Pero la caja ya no manifiesta sus deseos; voy detrás de un único destino que es semblante al de tantos otros que callaron en el borde de su propio abismo…

La caja de fotos© 2012 (Fotografía estenopeica) Exp. 1h,23”

Mucho me temo (si me temo) que en esta caja voy a encontrarte; también hoy se funden risas y quejas, llantos y suspiros en esta hora de fotos. No es que no lo sepa, es que lo adivino. Como un espejo complaciente se multiplican los retratos en la oscuridad y voy hallándote en los aromas que se pegan en el papel y el alcanfor. Y es todo tan ausente como una mañana de invierno en una cueva, todo tan lejano como un adiós quieto en el el friso de pañuelos y de barcos.

Pero la caja ya no manifiesta sus deseos; voy detrás de un único destino que es semblante al de tantos otros que callaron en el borde de su propio abismo…

Coca-Cola cocktail © (micro-pinhole) 2011
En el paisaje se integran los elementos aparentemente inapreciables; en este caso la fuerza de un camión de Coca-Cola se adueña del escenario. Estenopo alerta y unas palmeras movedizas hacen el resto. 20 segundos de punto de luz, mucha mugre en el papel y un viaje agitado. Coca Cola cocktail.

Coca-Cola cocktail © (micro-pinhole) 2011

En el paisaje se integran los elementos aparentemente inapreciables; en este caso la fuerza de un camión de Coca-Cola se adueña del escenario. Estenopo alerta y unas palmeras movedizas hacen el resto. 20 segundos de punto de luz, mucha mugre en el papel y un viaje agitado. Coca Cola cocktail.

Escenas, 2012 ©
En el rincón de la escena había otra escena menos pensada, mas distraída. Llegaban las noticias de la vieja Europa y al mundo le salían colores de celuloide por los poros. La imagen es casual y al mismo tiempo real. La fotografía como artificio de la realidad, la remebrança de un teatro llamado a no cerrar nunca sus puertas…

Escenas, 2012 ©

En el rincón de la escena había otra escena menos pensada, mas distraída. Llegaban las noticias de la vieja Europa y al mundo le salían colores de celuloide por los poros. La imagen es casual y al mismo tiempo real. La fotografía como artificio de la realidad, la remebrança de un teatro llamado a no cerrar nunca sus puertas…


Historia de un retrato ©,2011 (pinhole)
Pocas veces un retrato requiere tanta atención. El diafragma de puertas abiertas, el retratado muy quieto y el colodión dejándose llenar de la luz de una tarde pastosa.
Mientras tanto, en otro lugar de la escena un tarro de galletas Bretonas, convertido en camera oscura, procura hacer la misma operación pero con distinta pretensión; la verdad es que al final lo grande vino más tarde, en el cuarto oscuro. Una extraña sensación de teatralidad, la puesta en escena casi acartonada y una atmósfera de fugacidad absoluta, se apoderaron del papel sensible y de las almas sensibles también. Al final, pensé, un retrato no es solo un retrato; es mucho más, es la suma de un “yo quiero” con un “no se” y con muchos “porqués”. Es la suma de los éxitos y fracasos de la vida que necesitan un pretexto y algo de luz para expresarse.
Cayó la tarde y recogimos, el colodión se hizo por otro lado, los modelos se fueron a casa y los bártulos apoyados contra la pared dejaron de ser útiles. Solo el espacio mudo pudo llenarse otra vez al día siguiente cuando la luz nueva proponía otras soluciones…

Historia de un retrato ©,2011 (pinhole)

Pocas veces un retrato requiere tanta atención. El diafragma de puertas abiertas, el retratado muy quieto y el colodión dejándose llenar de la luz de una tarde pastosa.

Mientras tanto, en otro lugar de la escena un tarro de galletas Bretonas, convertido en camera oscura, procura hacer la misma operación pero con distinta pretensión; la verdad es que al final lo grande vino más tarde, en el cuarto oscuro. Una extraña sensación de teatralidad, la puesta en escena casi acartonada y una atmósfera de fugacidad absoluta, se apoderaron del papel sensible y de las almas sensibles también. Al final, pensé, un retrato no es solo un retrato; es mucho más, es la suma de un “yo quiero” con un “no se” y con muchos “porqués”. Es la suma de los éxitos y fracasos de la vida que necesitan un pretexto y algo de luz para expresarse.

Cayó la tarde y recogimos, el colodión se hizo por otro lado, los modelos se fueron a casa y los bártulos apoyados contra la pared dejaron de ser útiles. Solo el espacio mudo pudo llenarse otra vez al día siguiente cuando la luz nueva proponía otras soluciones…

Navidad, 2011 (pinhole photography)
Cada navidad es la suma de una bola más. Como desafiantes, se amontonan sobre el tapete de la vida y juegan a ser diferentes. Sin embargo comparten el origen, el material y la forma (que no el destino). Signo metafísico, burla de un albur, panorama existencial…
Digamos que la bolita de este año es aquella, la negrita que cambió de lugar, la más auténtica. ¿La ves? Es pura apariencia, tal vez pura lógica. Como esas cosas que pasan y se van, como esos días grises o soleados tan similares, tan calcados…

Navidad, 2011 (pinhole photography)

Cada navidad es la suma de una bola más. Como desafiantes, se amontonan sobre el tapete de la vida y juegan a ser diferentes. Sin embargo comparten el origen, el material y la forma (que no el destino). Signo metafísico, burla de un albur, panorama existencial…

Digamos que la bolita de este año es aquella, la negrita que cambió de lugar, la más auténtica. ¿La ves? Es pura apariencia, tal vez pura lógica. Como esas cosas que pasan y se van, como esos días grises o soleados tan similares, tan calcados…

De la serie Lo que queda de las familias© 2011
Mientras el rastro de las cosas deja perdidos los momentos, las fotografías se debaten entre existir por casualidad o ser simplemente un trozo de papel. Nada de lo que encuentro es un posible tramo de mi pasado, ni siquiera el olor de esas ropas de cajón en las que un pliegue más no es tanto… Lo que me queda es un montoncito, como si esa colección frugal fuese el único norte, la referencia fehaciente de que hemos sido co- autores de esta falsa comedia.

De la serie Lo que queda de las familias© 2011

Mientras el rastro de las cosas deja perdidos los momentos, las fotografías se debaten entre existir por casualidad o ser simplemente un trozo de papel. Nada de lo que encuentro es un posible tramo de mi pasado, ni siquiera el olor de esas ropas de cajón en las que un pliegue más no es tanto… Lo que me queda es un montoncito, como si esa colección frugal fuese el único norte, la referencia fehaciente de que hemos sido co- autores de esta falsa comedia.

Niños buenos, Niños malos,© 2011
Prolija y limpia edad encaramada en un estante incierto de la vida. Recreando una ventolera de ideas, vienen a mí esos percances escolares y esas reglas de madera apoyadas en la nada. Creo incierto el momento de la duda, no hay olfatos certeros ni tizas permanentes. Todo se ha ido al carajo y el carajo es el borde de esa o aquella esquina tras la que no hay otras directrices, otras señoritas, otros marzos.
Los niños buenos salen a la calle y los niños malos son la calle; figuras recortadas de un álbum de hojalata y óxido. Perenne pose, zapato en actitud de espera. La foto es la foto. Símbolo demodé , artículo en desuso, prótesis del olvido.

Niños buenos, Niños malos,© 2011

Prolija y limpia edad encaramada en un estante incierto de la vida. Recreando una ventolera de ideas, vienen a mí esos percances escolares y esas reglas de madera apoyadas en la nada. Creo incierto el momento de la duda, no hay olfatos certeros ni tizas permanentes. Todo se ha ido al carajo y el carajo es el borde de esa o aquella esquina tras la que no hay otras directrices, otras señoritas, otros marzos.

Los niños buenos salen a la calle y los niños malos son la calle; figuras recortadas de un álbum de hojalata y óxido. Perenne pose, zapato en actitud de espera. La foto es la foto. Símbolo demodé , artículo en desuso, prótesis del olvido.

Avalon Hotel, ( pinhole )© 2011
Miré a la fachada del edificio y reconocí una senda, algo que me marcaba la silueta inconfundible de esta y otras lejanías. El Avalon discreto como un pajarillo que se posa en la hierba, ocupa esa esquina de Ocean Drive en Miami tan silenciosamente que todo lo que a su alrededor bulle y canta parece una absurda broma. Este lugar poético como tantos ejemplos del Decó tropical que en su estilo tan singular y sencillo  contiene todas las bases de la arquitectura. Fachada longitudinal, ventilación cruzada, pilares a la vista, etc… Es una belleza!
Dulce sentimiento el de abrazar tal geometría, bandera insigne de lo puro y lo austero. Allí se pierden mis estenopéicas como una luz que contradice las fugas y perspectivas. Borrachera de talento, batallón de gozo…

Avalon Hotel, ( pinhole )© 2011

Miré a la fachada del edificio y reconocí una senda, algo que me marcaba la silueta inconfundible de esta y otras lejanías. El Avalon discreto como un pajarillo que se posa en la hierba, ocupa esa esquina de Ocean Drive en Miami tan silenciosamente que todo lo que a su alrededor bulle y canta parece una absurda broma. Este lugar poético como tantos ejemplos del Decó tropical que en su estilo tan singular y sencillo  contiene todas las bases de la arquitectura. Fachada longitudinal, ventilación cruzada, pilares a la vista, etc… Es una belleza!

Dulce sentimiento el de abrazar tal geometría, bandera insigne de lo puro y lo austero. Allí se pierden mis estenopéicas como una luz que contradice las fugas y perspectivas. Borrachera de talento, batallón de gozo…

Manos de Rocío,© 2011
Como las alas que baten el aire, se han posado estas astas en el ángulo exacto de la luz. Ni el silencio que transmite tanta quietud, ni el asalto a la fuerza intempestiva de la música son capaces de vencer a dos palomas en guardia…

Manos de Rocío,© 2011

Como las alas que baten el aire, se han posado estas astas en el ángulo exacto de la luz. Ni el silencio que transmite tanta quietud, ni el asalto a la fuerza intempestiva de la música son capaces de vencer a dos palomas en guardia…

Horizonte solo hay uno # 16,© 2011 (fotografía estenopeica)
Reloj que enmudece en la esquina de un día cualquiera entre una semana de diáspora y albahaca, antiguo portal que cierra de golpe sus fauces. Caminé por un horizonte bruñido y era tan distinto…
Este paisaje esperado, quizás no en la mente de alguien, es la súplica de un paso tras otro y el arrepentido estar de la tarde sepia. Por esas hojas allá lejanas, otros pájaros vendrán a picotear el horizonte; una sábana de silencio andaluz…

Horizonte solo hay uno # 16,© 2011 (fotografía estenopeica)

Reloj que enmudece en la esquina de un día cualquiera entre una semana de diáspora y albahaca, antiguo portal que cierra de golpe sus fauces. Caminé por un horizonte bruñido y era tan distinto…

Este paisaje esperado, quizás no en la mente de alguien, es la súplica de un paso tras otro y el arrepentido estar de la tarde sepia. Por esas hojas allá lejanas, otros pájaros vendrán a picotear el horizonte; una sábana de silencio andaluz…